Descubre cómo la masturbación en primates puede ser clave en la evolución humana

Descubre cómo la masturbación en primates puede ser clave en la evolución humana

Descubre cómo la masturbación en primates puede ser clave en la evolución humana

Un comportamiento ancestral

Los biólogos evolutivos han rastreado los orígenes de la masturbación hasta antiguos primates que preceden a los primeros humanos en decenas de millones de años. Un nuevo estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B revela que la masturbación es un rasgo ancestral de los primates, presente en el ancestro común de todos los monos y simios hace aproximadamente 40 millones de años. Este comportamiento no surgió de repente en alguna especie, sino que es un rasgo evolucionado y antiguo.

Un papel evolutivo

Aunque algunos puedan pensar que la masturbación es simplemente un acto de auto-placer, los científicos ahora afirman que es mucho más significativa que eso. Según los hallazgos de este estudio, la masturbación podría desempeñar un papel importante en la evolución. Aunque aún no se comprende completamente por qué este comportamiento evolucionó, existen algunas teorías sólidas.

Beneficios para la reproducción

Los investigadores encontraron que la masturbación en los primates machos aumenta su éxito reproductivo y les ayuda a evitar contraer infecciones de transmisión sexual. Por ejemplo, un macho de rango bajo puede masturbarse lo suficiente como para aumentar su excitación antes del sexo, lo que significa que insemina a su pareja más rápido y antes de que un competidor más fuerte tenga la oportunidad de interrumpirlos. Además, la masturbación podría ayudar a los machos a eliminar el esperma viejo, dejándolos con esperma más fresco y competitivo para el sexo.

Protección contra enfermedades

Otro hallazgo interesante es que la masturbación en los primates machos aumenta en paralelo con los niveles de infecciones de transmisión sexual. Una explicación podría ser que la masturbación después del sexo ayuda a limpiar el tracto genital, reduciendo el riesgo de que una infección se establezca. Aunque se necesita más investigación para comprender completamente los impulsores evolutivos de la masturbación en las hembras, una teoría sugiere que la masturbación antes del sexo permite a las hembras tener cierta influencia sobre qué macho las impregna, al hacer que la vagina sea menos ácida y más receptiva al esperma del macho elegido.

En resumen, la masturbación es un comportamiento común en el reino animal y tiene profundas raíces evolutivas. Aunque aún hay mucho por descubrir sobre este tema, está claro que la masturbación en primates, incluidos los humanos, desempeña un papel importante en la reproducción y la prevención de enfermedades. Este estudio nos recuerda que la masturbación es un comportamiento natural y forma parte de nuestro repertorio saludable de comportamientos sexuales.

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